Además el municipio cuenta con numerosos parejes naturales de interés, como el macizo de Aldaia, las casas de la Drova, Fuentes com las del Cirer, Puig Mola, Mogetes, l'Om y Gamellos, y espectaculares panorámicas como la del Mirador de la Visteta o el Monduver. También hay varios senderos para poder hacer rutas y disfrutar de la belleza del pueblo.
La localización geográfica de Barx convierte a este pueblo en un lugar ideal para la espeleología, gracias a los nacimientos cársticos de la zona montañosa al oeste del municipio, destacando la sima d'Albaida. También es un lugar ideal para ir en bicicleta y disfrutar de sus diferentes caminos y puertos de montaña.
La gastronomía local se basa en platos como la paella, los arroces al horno y las carnes a la brasa. La fiesta más importante del municipio es la de Sant Miquel i la Divina Pastora, celebrada en la tercera semana de agosto. Barx está situado en un bello paraje natural rodeado de verdes campos y cercano a la costa, lo que le permite tener agradables temperaturas en verano y no muy frías en invierno.